domingo, 22 de marzo de 2015

Nadie es una isla

Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro…

De pie, Sara parecía emocionada. No levantaba la vista del suelo. Tenía los brazos cruzados a la altura del pecho y hablaba ante todos los que estábamos allí; sentados en un círculo que, para mí, empezaba y terminaba en ella.