lunes, 30 de noviembre de 2015

El lápiz mágico

Creo que fue a los diez años cuando empecé a conocer a qué se dedicaba mi padre. Yo le preguntaba con la típica curiosidad que podía tener una niña de mi edad.

Mira, hija, tu papá tiene un lápiz mágico con el que hace feliz a mucha gente...


martes, 10 de noviembre de 2015

El libro del Taller de Escritura 2015 de Literautas ya está disponible



¡Ya está aquí! Y con una gran sorpresa para todos. Ya está listo el tercer volumen recopilatorio de "Móntame una Escena" con un relato por participante, escritos entre octubre, 2014 y junio, 2015; y este año disponible en edición digital ¡y en papel! Sí, habéis leído bien. El libro este año también se publicará en papel y se venderá en todo el mundo a través de Amazon y CreateSpace.

Y han decidido que todos los beneficios que se obtengan de este libro se donen a la ONG Ayuda en Acción.

Aquí tenéis el enlace para conseguir el libro:


Yo participo en el libro con mi relato "Nadie es una isla", ampliado hasta 1000 palabras, con el pseudónimo de Lunaclara.

¡Espero que os guste!




miércoles, 27 de mayo de 2015

As time goes by

Sara abrió los ojos. A través de la ventana escuchó el piar de los pájaros. Se incorporó y miró el reloj de pulsera que estaba en la mesita. Eran las siete de la mañana. Había dormido en el sofá después de llorar durante varias horas. Fue a la cocina y conectó la cafetera.

Solo a ella se le ocurriría ver Casablanca –su película favorita– en una noche como aquélla, pero no era por eso por lo que había llorado. O sí. No sabía bien. La noche anterior tuvo una cita con Manuel en el restaurante Oriza (pincha en el enlace). Llevaba mucho tiempo sin verlo. Llorar le había liberado de la angustia que oprimía su corazón desde que entró en el restaurante. Nunca le perdonaría esa encerrona. Cogió un bollo de leche y el café, y volvió al sofá.


miércoles, 1 de abril de 2015

Dominica busca ayuda

(*) Este relato puede considerarse continuación de este otro (pincha en el enlace): Arte urbano

Cuando abrí la puerta me recibió una humareda asfixiante. Sonaba el teléfono y hacía mucho calor. No estaba en unos baños turcos precisamente —aunque gustosa hubiera hecho el cambio por alguien de Estambul—, estaba en la oficina del detective privado Augusto Castillo y el humo provenía de los cigarrillos apagados en el cenicero de su escritorio.



domingo, 22 de marzo de 2015

Nadie es una isla

Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro…

De pie, Sara parecía emocionada. No levantaba la vista del suelo. Tenía los brazos cruzados a la altura del pecho y hablaba ante todos los que estábamos allí; sentados en un círculo que, para mí, empezaba y terminaba en ella.